Entre altares y casas vacías
Cada noviembre, México recuerda a quienes ya no están. Pero fuera de los cementerios, hay otro tipo de silencio: cientos de miles de viviendas abandonadas. Estas casas, alguna vez símbolo del sueño de tener hogar propio, ahora muestran olvido, vandalismo y ocupación irregular.
Existen alrededor de 600 mil viviendas abandonadas o vandalizadas, mientras que el Infonavit identifica 843 mil inmuebles emproblemados. Al mismo tiempo, México requiere 2.8 millones de viviendas nuevas y rehabilitar 8.9 millones de inmuebles precarios, evidenciando una grave paradoja de planificación.
Un modelo que enterró la planeación urbana
Entre 2000 y 2010, los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón impulsaron un modelo expansivo de vivienda. Se construyeron millones de casas en serie, en zonas periféricas, sin servicios ni transporte.
El Programa Sectorial de Vivienda 2001-2006 priorizó la cantidad sobre la calidad y la ubicación. Esto separó la política de vivienda del desarrollo urbano, favoreciendo que empresas como GEO, Homex y Urbi construyeran grandes fracciones de vivienda social, muchas de las cuales terminaron abandonadas.
El exdirector del Infonavit, Carlos Martínez Velázquez, recuerda que estas empresas “fallaron a los mexicanos”, provocando un quebranto a los ahorros de los trabajadores y un doble desperdicio de recursos, al vender viviendas con subsidios fiscales que luego quedaron vacías.
Subastas y reinsertar el abandono
Entre 2015 y 2018, el Infonavit buscó reinsertar las viviendas abandonadas mediante subastas, pero el negocio favoreció a intermediarios, que revendían las casas sin recuperar el entorno urbano. Se subastaron 67,433 viviendas, pero la comunidad permaneció desatendida.
Desde 2018, el Instituto trabajó con Sedatu y gobiernos locales para reinsertar las 650 mil viviendas en abandono, priorizando que los entornos urbanos sean habitables y con servicios básicos, ya sea mediante gobiernos locales o particulares.
De fantasmas a invasores: la mutación del abandono
El abandono se transformó en invasión. Estudios del Colegio Mexiquense y el Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo muestran un “semáforo de ocupación”:
- 🟢 Familias que amplían su vivienda o heredan casas vecinas.
- 🟡 Arrendadores informales que alquilan unidades vacías.
- 🟠 Organizaciones sociales que gestionan ocupaciones.
- 🔴 Delincuencia organizada que usa casas como puntos de control o almacenamiento.
Esto refleja que el problema es social, urbano y económico, afectando la cohesión comunitaria y la seguridad.
Resucitar la vivienda: del diagnóstico al renacer urbano
Iniciativas como la Fundación Hogares muestran que la recuperación integral requiere:
- Diagnóstico basado en datos y censos.
- Intervenciones físicas: rehabilitación de espacios y luminarias.
- Regeneración social: mesas vecinales, talleres y jornadas comunitarias.
En DatAlpine, usamos analítica predictiva para identificar zonas de abandono, proyectar riesgos y diseñar estrategias de recuperación, asegurando que los espacios recuperados sean habitables y sostenibles.
Los datos también traen vida
Al igual que los altares iluminan la memoria, los datos pueden devolver vida a viviendas olvidadas. Las casas vacías no deben permanecer en silencio: con planeación, colaboración y analítica avanzada, pueden transformarse en hogares dignos y comunidades fuertes.
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