La diversidad de la vivienda en Querétaro: entre tradición, modernidad y crecimiento urbano

La vivienda en Querétaro se ha convertido en un reflejo de su dinámica económica y social. Su crecimiento acelerado durante las últimas dos décadas ha dado lugar a un paisaje urbano diverso, donde conviven las casonas coloniales del centro histórico, los fraccionamientos familiares, los conjuntos residenciales modernos y los desarrollos verticales que comienzan a definir el horizonte de la ciudad. Cada uno de estos espacios habla de un tipo de habitante, de un estilo de vida y de una forma distinta de entender el concepto de hogar.

Tradición y arquitectura vernácula: el valor del pasado

En el corazón de Querétaro, las viviendas conservan un profundo respeto por la historia. Las casas del centro histórico, con sus patios interiores, muros de cantera y techos altos, representan la esencia de la arquitectura virreinal mexicana. Más que una tipología, estas viviendas encarnan un modo de vida que prioriza la convivencia familiar y el contacto con el entorno urbano a escala humana.

En zonas rurales o semiurbanas del estado, todavía se observan viviendas de autoconstrucción con materiales locales, que se adaptan al clima semidesértico de la región y mantienen técnicas tradicionales heredadas por generaciones.

Modernidad y vivienda contemporánea

El crecimiento económico y la llegada de empresas nacionales e internacionales transformaron la estructura habitacional queretana. Los nuevos residentes, atraídos por el empleo, la seguridad y la calidad de vida, impulsaron la expansión de la vivienda media y residencial.

Hoy, en municipios como El Marqués, Corregidora o Juriquilla, la vivienda moderna domina el paisaje: fraccionamientos cerrados, condominios con amenidades y torres de departamentos que buscan optimizar espacio sin sacrificar comodidad. Esta transformación ha generado una convivencia entre lo tradicional y lo contemporáneo, donde las necesidades de las familias locales se entrelazan con los hábitos de una población cada vez más diversa y profesional.

Autoconstrucción y vivienda popular: un fenómeno persistente

Aunque Querétaro es una de las entidades con mayor formalidad en su desarrollo urbano, la autoconstrucción sigue siendo una práctica extendida en periferias y comunidades. Estas viviendas, edificadas de manera gradual y sin financiamiento formal, representan una alternativa para quienes no acceden al crédito hipotecario, y muestran la resiliencia de las familias que buscan construir su patrimonio poco a poco.

Este fenómeno añade un matiz social relevante al mercado inmobiliario queretano: la coexistencia de vivienda planificada y vivienda autogestionada, que evidencia la necesidad de políticas de vivienda integrales que reconozcan ambas realidades.

La vivienda en Querétaro es un mosaico que combina pasado y futuro, tradición y modernidad. Su diversidad no solo se refleja en los materiales o estilos arquitectónicos, sino en las historias y aspiraciones de quienes las habitan.

Desde DatAlpine, reconocemos en esta diversidad un elemento esencial para entender el desarrollo urbano del país: no existe una sola forma de vivir, sino múltiples maneras de construir hogar. Y Querétaro, con su mezcla de historia, innovación y crecimiento sostenido, es uno de los ejemplos más claros de ello.

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